¿Cómo se hace un aval bancario para un alquiler?

miércoles 30 abr 2025

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Alquilar una vivienda en Perú puede requerir garantías adicionales cuando el arrendador busca mayor seguridad frente a posibles impagos. Una de las más habituales es el aval bancario, una herramienta financiera que respalda el cumplimiento del contrato de alquiler. Conocer cómo funciona y qué alternativas existen te ayudará a negociar mejor tu arrendamiento. Además, tanto si eres propietario como inquilino, conviene comparar seguros de hogar para proteger la vivienda y evitar conflictos ante daños o imprevistos.

¿Qué es un aval bancario para alquilar?

Un aval bancario es una garantía emitida por una entidad financiera mediante la cual el banco se compromete a pagar al arrendador determinadas cantidades (como el alquiler impago o daños pactados) si el inquilino no cumple con sus obligaciones.

Para el propietario, el aval ofrece una seguridad similar a un depósito, pero con mayor respaldo financiero. Para el inquilino, facilita el acceso al alquiler cuando no cuenta con otras garantías sólidas.

¿Cómo se tramita un aval bancario en Perú?

El proceso suele seguir estos pasos:

  1. Reunir la documentación solicitada por el banco.
  2. Presentar el contrato de alquiler o un preacuerdo con el arrendador.
  3. Solicitar formalmente el aval bancario.
  4. Evaluación de solvencia por parte del banco.
  5. Firma del contrato de aval y pago de comisiones.
  6. Emisión del aval a favor del propietario.

Cada entidad puede variar los requisitos y plazos, pero el procedimiento general es similar.

¿Qué documentación se necesita?

Para solicitar un aval bancario, normalmente se exige:

  • Documento de identidad.
  • Sustento de ingresos (boletas de pago, recibos por honorarios o estados financieros).
  • Estados de cuenta bancarios.
  • Contrato de alquiler o carta de intención del arrendador.
  • En algunos casos, una garantía líquida o depósito bloqueado.

El banco evaluará si tienes capacidad económica suficiente para asumir el compromiso.

¿Quién puede solicitar un aval bancario?

Cualquier persona natural o jurídica que necesite garantizar una obligación económica puede solicitar un aval bancario, siempre que cumpla con los criterios de solvencia establecidos por la entidad financiera.

En el caso del alquiler, es común que lo soliciten:

  • Inquilinos sin historial crediticio sólido.
  • Personas que alquilan por primera vez.
  • Arrendamientos de alto valor.

¿Cuánto cuesta un aval bancario?

El costo depende del banco y del importe avalado. Generalmente incluye:

  • Comisión de apertura.
  • Comisión anual mientras el aval esté vigente.

Estas comisiones suelen calcularse como un porcentaje del monto garantizado, por lo que es importante comparar antes de decidir.

¿Qué hacer si no tienes aval bancario?

Si no puedes obtener un aval bancario, existen alternativas habituales en el mercado peruano:

  • Pago adelantado de varios meses de alquiler.
  • Fiador personal, que responda en caso de incumplimiento.
  • Depósito de garantía ampliado, mayor al habitual.
  • Seguro de alquiler o póliza de responsabilidad, cuando el arrendador lo acepta.
  • Presentar referencias laborales o contractuales que acrediten solvencia.

Negociar de forma transparente con el propietario suele abrir más opciones de acuerdo.

Relación entre aval y seguro de hogar

El aval bancario garantiza el pago del alquiler, pero no cubre daños en la vivienda. Por ello, contar con un seguro de hogar es un complemento clave:

  • Para propietarios: protege la estructura y el inmueble.
  • Para inquilinos: cubre daños accidentales y responsabilidad civil.

Conclusión

El aval bancario es una herramienta eficaz para acceder a un alquiler y brindar tranquilidad al propietario, pero implica costos y requisitos que deben evaluarse con cuidado. Conocer el proceso y las alternativas te permitirá elegir la opción más adecuada según tu situación.

Además de resolver la garantía del alquiler, es fundamental proteger la vivienda frente a imprevistos. Para ello, lo más recomendable es comparar seguros de hogar y contratar una póliza acorde a tu rol como inquilino o propietario.