¿Qué piscina se puede poner en una azotea?

miércoles 30 abr 2025

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Instalar una piscina en una azotea es un proyecto atractivo, pero también uno de los más delicados desde el punto de vista estructural. En Perú, la mayoría de edificaciones no están diseñadas para soportar grandes sobrecargas de agua, por lo que es fundamental evaluar bien las opciones antes de tomar una decisión.

Además de la seguridad estructural, conviene tener en cuenta la protección frente a fugas y daños, por lo que resulta recomendable comparar seguros de hogar que contemplen este tipo de instalaciones.

¿Qué tipo de piscina es viable en una azotea?

En la mayoría de los casos, lo más recomendable es optar por piscinas pequeñas y elevadas, que no generen una carga excesiva sobre la estructura. Las opciones más habituales son:

  • Jacuzzi o spa: es la alternativa más segura y común, ya que suelen tener menor capacidad de agua y peso controlado.
  • Piscinas prefabricadas de poca profundidad: siempre que estén diseñadas específicamente para terrazas.
  • Piscinas desmontables pequeñas: solo en casos muy concretos y tras evaluación técnica.

Las piscinas de obra o de gran tamaño no suelen ser viables en azoteas residenciales sin refuerzos estructurales importantes.

Aspectos clave antes de instalar una piscina en la azotea

Antes de iniciar cualquier instalación, es imprescindible considerar los siguientes puntos:

  • Evaluar si la estructura del edificio soporta el peso del agua.
  • Analizar el tipo de piscina y su profundidad máxima.
  • Revisar los planos estructurales de la edificación.
  • Determinar la sobrecarga admisible según el diseño del edificio.
  • Ejecutar refuerzos estructurales si un ingeniero lo considera necesario.

Ignorar estos aspectos puede generar daños graves en la edificación y poner en riesgo la seguridad de los ocupantes.

¿Cuánto debe medir como mínimo una piscina para azotea?

Para terrazas y azoteas, se recomienda un tamaño reducido. De forma orientativa:

  • Superficie mínima: alrededor de 6 m² (por ejemplo, 3 x 2 metros).
  • Ancho mínimo: 2,5 metros.
  • Largo aproximado: 3 a 4 metros.
  • Profundidad recomendada: entre 1 y 1,5 metros como máximo, siempre que la estructura lo permita.

Cuanto menor sea la profundidad, menor será la carga sobre la losa.

¿Cuánto peso puede soportar una azotea?

En Perú, las edificaciones se rigen por el Reglamento Nacional de Edificaciones (RNE). De forma general, las azoteas residenciales suelen diseñarse para una sobrecarga aproximada de 200 kg/m², aunque este valor puede variar según el tipo de estructura y el año de construcción.

El agua tiene una densidad de 1.000 kg por metro cúbico, lo que significa que:

  • 10 cm de agua ≈ 100 kg/m²
  • 20 cm de agua ≈ 200 kg/m²

Esto implica que, solo con 20 cm de agua, ya se alcanza el límite de carga habitual, sin contar:

  • El peso del vaso de la piscina
  • El peso de las personas
  • El mobiliario o equipos adicionales

Por este motivo, nunca debe instalarse una piscina en una azotea sin un cálculo estructural previo realizado por un ingeniero civil.

¿Dónde ubicar la piscina dentro de la azotea?

La ubicación también influye en la seguridad y el mantenimiento:

  • Cerca de elementos estructurales: columnas o muros portantes.
  • Zona con buena exposición solar: ayuda a mantener la temperatura del agua.
  • Alejada de desagües insuficientes: para evitar acumulación de agua.
  • Con acceso seguro: para mantenimiento y uso cotidiano.

Una mala ubicación puede generar filtraciones, sobrecargas localizadas o problemas de drenaje.

Riesgos y protección adicional

Instalar una piscina o jacuzzi en una azotea incrementa el riesgo de:

  • Fugas de agua
  • Daños estructurales
  • Filtraciones a departamentos inferiores
  • Reclamaciones de terceros

Por ello, además del estudio técnico, es fundamental contar con una póliza que cubra daños por agua y responsabilidad civil.

Conclusión

Instalar una piscina en una azotea es posible solo en casos muy concretos y siempre tras una evaluación estructural profesional. Las opciones más seguras suelen ser jacuzzis o piscinas pequeñas de poca profundidad. No hacerlo correctamente puede generar daños graves y costos elevados.

Para proteger tu vivienda y evitar imprevistos derivados de fugas o daños estructurales, lo más recomendable es comparar seguros de hogar y elegir una póliza que contemple este tipo de instalaciones especiales.